EDUCACIÓN
En Montero 34.465 estudiantes reciben alimentación complementaria escolar.

Una ración nutritiva que llega a las aulas para acompañar el aprendizaje y contribuir al desarrollo de miles de estudiantes de Montero.
Cada jornada escolar, mientras miles de estudiantes ingresan a sus unidades educativas con libros, cuadernos y sueños por cumplir, también reciben un beneficio que forma parte de su día a día: la Alimentación Complementaria Escolar, un programa que en Montero llega a 34.465 estudiantes de unidades educativas fiscales, de convenio y alternativas.
Detrás de cada ración existe una planificación que busca que los alimentos entregados no sean solamente un complemento durante la jornada educativa, sino que aporten nutrientes necesarios para niñas, niños y adolescentes.

En Montero, la Alimentación Complementaria Escolar se organiza bajo un plan nutricional que contempla 12 raciones diferentes, distribuidas durante la semana, con alternativas de alimentación líquida y productos sólidos que incorporan componentes nutritivos.
La variedad busca evitar la monotonía y ofrecer diferentes opciones alimentarias a los estudiantes, incorporando productos como frutas, entre ellas banana y manzana, además de otras preparaciones que forman parte de la planificación nutricional.
Este sistema de organización se desarrolla mediante un monociclo, entendido como el periodo de provisión y planificación de las diferentes raciones alimentarias destinadas a los estudiantes, de acuerdo con el calendario y la programación nutricional.
La Ley N.º 622 de Alimentación Escolar establece que la Alimentación Complementaria Escolar debe ser sana, nutritiva y culturalmente apropiada, y que debe ser proporcionada de manera regular y permanente durante la gestión educativa. La norma señala además que debe complementar la alimentación del hogar y contribuir a mejorar la nutrición y el rendimiento escolar.

A ello se suma la Ley N.º 070 Avelino Siñani–Elizardo Pérez, que contempla programas sociales y de alimentación dirigidos a estudiantes, como parte de las políticas destinadas a favorecer su acceso y permanencia en el sistema educativo.
Por eso, cada ración que llega a las aulas representa también una acción vinculada a la seguridad alimentaria, nutrición, salud y permanencia escolar.
Para muchas familias, contar con una ración alimentaria durante la jornada escolar significa también un apoyo a la economía del hogar, mientras que para los estudiantes representa disponer de alimentos durante sus horas de estudio.
Bajo la gestión del alcalde municipal Regys Medina Paz, el Gobierno Autónomo Municipal de Montero mantiene la Alimentación Complementaria Escolar como una prestación dirigida a miles de estudiantes de la ciudad.

La apuesta es que ningún estudiante quede al margen de este beneficio durante su jornada educativa y que la alimentación sea acompañada por una planificación que contemple variedad y componentes nutricionales.
Así, en Montero, la Alimentación Complementaria Escolar se convierte en una acción que conecta nutrición y educación, llevando a las aulas una ración que busca contribuir al bienestar de los estudiantes y al desarrollo de una comunidad educativa más protegida.
Porque antes de aprender, también hay que estar alimentado. Y en Montero, miles de estudiantes reciben cada jornada ese apoyo.