
En la Cumbre del Distrito 2 se destaca la unidad de dirigentes para priorizar obras en educación y deportes
Para garantizar el buen estado de la infraestructura escolar, la construcción de canchas polifuncionales, mejoras viales, refacción y mantenimientos de plazuelas y grutas, dirigentes de los barrios determinaron crear fondos solidarios para atender estas y otras demandas en el Distrito 2.
La determinación se conoció la noche del martes 18 de agosto al culminar la reunión que se desarrolló en el coliseo Andrés Ibáñez, donde el alcalde Regys Medina y los técnicos municipales, recogieron las demandas vecinales para elaborar el Plan Anual Operativo 2027.

Este gesto de los vecinos fue valorado como una muestra de desprendimiento, solidaridad y visión colectiva, al poner por delante las necesidades de los estudiantes y el fortalecimiento de las unidades educativas del distrito.
Durante la cumbre, los representantes de los 30 barrios que conforman el Distrito 2 expusieron sus principales demandas y, mediante el diálogo y la concertación, se establecieron las prioridades que serán incorporadas al anteproyecto de planificación participativa para la gestión 2027.
Entre las solicitudes planteadas se encuentran la construcción de canchas polifuncionales, un puente peatonal sobre el canal Muyurina, mejoramiento de unidades educativas, refacción y mantenimiento de la Plazuela y Gruta de la Virgen de Urkupiña, además del ripiado de calles y avenidas.
También fueron priorizados proyectos como la construcción de graderías y casamata, arreglo del badén de la avenida Las Parabas, mejoramiento y enmallado de canchas deportivas, mantenimiento de escenarios deportivos, mejoramiento de grutas y la instalación de pantallas LED, entre otras necesidades identificadas por los vecinos.
El alcalde municipal Regys Medina Paz destacó la importancia de llevar adelante estas cumbres distritales, porque permiten que sean los propios vecinos quienes definan y prioricen las obras y proyectos que necesita cada zona, fortaleciendo la participación ciudadana y garantizando una planificación más cercana a las necesidades reales de la población.
La solidaridad de los barrios del Distrito 2 deja un mensaje claro: cuando los vecinos unen esfuerzos y priorizan el bienestar colectivo, los recursos pueden transformarse en obras que benefician especialmente a las nuevas generaciones.